Marta y la belleza serena
Me han pedido que hable de ti y lo hago con gusto, con el mismo gusto que da contemplar tu belleza serena. Si tuviera un pincel pintaría tu perfil, joven, elegante, reflexivo, armonioso y sutil.
A través de tu mirada profunda e inteligente se adivina un corazón tierno, comprensivo y sincero.
Me gustas mucho, Marta.
En la rifa de los parientes me tocó ser tu tía de Zaragoza, la locatis, pero tengo la certeza de que podríamos haber sido dos buenas amigas.
Cumples 18.
Dicen que… “consejos vendo y para mí no tengo”, pero caeré en la tentación de darte uno pequeñito… sigue siempre los dictámenes de tu GRAN CORAZÓN y no temas equivocarte nunca, ya que los errores son nuestros mejores maestros.
Te deseo una vida larga, alegre y llena de paz. Tu tía Cristina.